¿¡ Una Sex Shop !?

¿¡ Una Sex Shop !?


"Siempre andamos a la caza de lo que nos está 

prohibido y deseamos lo que nos niegan."

Publio Ovidio Nasón

Poeta Romano ( 43 a.C. - 18 d.C.)


Tarde o temprano, llega un momento en la vida de pareja que tenemos que tomar la decisión... ¡¿Una Sex Shop !? y nos miramos a los ojos uno al otro, tratándo de encontrar una solución a esa chispa, magia o "feeling" (sentimiento) que creemos se ha perdido o apagado en la pareja al momento de tener intimidad... 

La dinámica de cada pareja tendrá mucho que ver, ya que algunas son más abiertas, flexibles y atrevidas a comparación de algunas parejas más serias y conservadoras que tan sólo de pensar en el tema sentirán una animadversión, culpa o negación a pensar un poco en el tema. Es indispensable que independientemente del tipo de pareja y dinámica que llevemos, seamos flexibles y abiertos a explorar dentro de un espacio de respeto para encontrar opciones que ayuden a la mejora de esa "chispa, magia o feeling" que pensamos se ha perdido y que sin duda alguna podemos recuperar.

Sólo de pensar en el nombre... "Sex Shop" nos remite hacia algo prohibido, pecaminoso, un lugar donde no deberíamos asistir ya que, lamentablemente el sexo siempre se ha considerado un tema tabú en nuestra sociedad hasta hace algunos años que, recién y paulatinamente ha ido y sigue cambiando esa percepción sobre el sexo, el ejercicio de la sexualidad y las sex shop. 

Exploremos un poco la definición de Sex Shop, de acuerdo a la Real Academia Española, nos menciona que es un establecimiento en el que se venden artículos eróticos y pornográficos; mientras que, para The Free Dictionary, se trata de una tienda especializada en productos relacionados con el sexo. Observamos términos fuertes y duros como "eróticos" y "pornográficos" en la primera definición, mientras que la segunda nos habla de una tienda especializada mencionando sólo "sexo", como la palabra más fuerte.

Analizando de manera fría y objetiva, una "Sex Shop" no deja de ser un establecimiento donde se venden productos, como ir a la tiendita de abarrotes del vecino u al centro comercial; simplemente son productos y con otros objetivos... productos y complementos que nos ayudarán a mejorar o a ejercer una sexualidad plena, placentera y sana, ya sea en solitario o con nuestra pareja. Del buen o mal uso, que de esos productos se haga, dependerá solamente de la persona o la pareja que los usen. Por consecuencia deberíamos perder el miedo al término "Sex Shop" y explorar sólo o con tu pareja, sin miedos o prohibiciones, que se trata de un espacio de oportunidad para mejorar nuestra sexualidad.

Recuerdo que la primera vez que asistí a una Sex Shop, era una mezcla de emociones y temores. Era una emoción intensa de ver la variedad de productos y objetos "prohibidos" por la sociedad y a la vez de un leve temor o miedo a que algún conocido, vecino u compañero del trabajo me viera salir del establecimiento e hiciera público tal acto. Sin embargo, tras el hecho de ingresar y salir de la Sex Shop, no sucedió nada malo, al contrario, salí impresionado por la cantidad de opciones de productos y complementos que pudieran ayudarme a salir de la rutina en nuestras relaciones íntimas con mi pareja, como por ejemplo un retardante para "durar más" o un lubricante que estimulara su clítoris y ella llegara al orgasmo varias veces más; esto sin profundizar más en los "juguetes para adultos" que podríamos usar... sin duda un mundo de opciones se abria ante mis ojos...

Lejos de considerar una Sex Shop como un espacio negativo u prohibido, deberíamos tener una postura de reconceptualizar tal espacio como un área donde podemos encontrar opciones de productos y complementos que nos ayudan a mejorar o en su caso, a seguir disfrutando del ejercicio de una sexualidad plena, placentera y sana, de manera autónoma o en pareja, dentro de un marco de respeto y responsabilidad para con uno mismo y nuestra pareja... 

¡¿Y tú... ya visitaste...!? Una Sex Shop. 




     






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